El black metal es un subgénero extremo del heavy metal, surgido a mediados de los años 80. Se caracteriza por sus letras anticristianas y antimoralistas, que abarcan generalmente como el odio, la misantropía, el satanismo, la violencia, el ocultismo, el nihilismo y la guerra.[nota 1] Nace como expresión musical de los movimientos anticristianos que proliferan alrededor del continente europeo,[1] cuyo mayor impulso fue a través de la quema de numerosas iglesias cristianas[2] [3] en países tan fuertemente cristianizados como los escandinavos, curiosamente, cuna de dicho género musical; además, está fuertemente cargado de polémica por los asesinatos obrados por Varg Vikernes y Bård Faust en Noruega.
El black metal tradicional es muy definido en sus características básicas, consistentes en: voz gutural aguda y grave llamada comúnmente Shriek ("chillido", en el anglosajon), guitarras rápidas, oscuras e inusuales armonías y ritmos sumamente veloces. La característica principal son las letras anti judeo-cristianas.[4] [5] La mayoría de grupos utilizan un método simple en la composición de la música, mientras que otros se caracterizan más por la técnica. El black metal originario, de primera y segunda oleada, se caracteriza por un sonido «crudo» a base de guitarras muy distorsionadas, y batería acelerada derivada del thrash metal, (utilizando frecuentemente los blast beats, comunes en el death metal y grindcore[6] ).
El satanismo, bien simbólico[7] o como un auténtico dogma de fe y ser altamente religioso,[8] suele ser la esencia de la mayoría de bandas de black metal, siendo acompañadas normalmente, por sentimientos profundamente marcados por el odio, la misantropía,[9] la violencia, la guerra, la sabiduría y, sobre todo el ocultismo, siendo antimonoteístas. El black metal evoluciona y combina factores en su composición, añadiendo otros elementos, que conferirán una nueva naturaleza al estilo musical de cada banda. Algunas de estas combinaciones y evoluciones darán lugar a diferentes subgéneros de black metal.La temática de las letras de black metal puede tratar temas realistas (caso de bandas como Marduk), o incorporar una temática fantástica (Emperor, Burzum o Immortal). En algunas ocasiones tratan sobre el propio black metal (Nargaroth, Darkthrone).
King Diamond impuso un nuevo estándar en la manera de cantar con Mercyful Fate. Además fueron propulsores junto a Venom.
Otra banda influyente fue la danesa Mercyful Fate que en 1982 se estrenó con un EP con cuatro temas denominado Nuns Have No Fun («Las Monjas No Tienen Diversión») y que comenzaría a tener repercusión en 1983, con el lanzamiento de su primer álbum de larga duración, Melissa.[13] Musicalmente Mercyful Fate nunca fueron considerados como black metal, sino más bien como heavy/protothrash metal, pero por; temática, origen, y sobre todo estética, su mención no puede ser obviada.[13] El grupo suizo Hellhammer también supuso una influencia notable,[14] lanzando en 1983 la demo Satanic Rites y en 1984 su EP, Apocalyptic Raids, que se han convertido en lanzamientos de culto. Hellhammer se disolvió y dos de sus miembros formaron Celtic Frost cuyos Morbid Tales y To Mega Therion son considerados discos fundacionales del black metal.[14]
El sueco Ace Börje Forsberg, alias Quorthon, grababa Bathory, primer LP del grupo homónimo Bathory, en octubre de 1984,[15] meses después de que la banda grabase su primer trabajo, incluyendo dos canciones en el Scandinavian Metal Attack. El disco se grabó con sistemas bastante rudimentarios y con escaso presupuesto confiriendo al sonido una escasísima calidad lo que contribuyó a aumentar la oscuridad de un trabajo, que sumado a los nuevos elementos estilísticos que la banda introducía, sirvió para dar un paso más hacia el sonido actual del black metal. Bathory podría ser considerada por tanto, también como una de las bandas que comenzaron a desarrollar las bases que Venom y Mercyful Fate instaurarón,.[15] Más tarde Bathory lanzaría otros dos discos, The Return en 1985 y Under the Sign of the Black Mark en 1987, trabajos con una mayor calidad que el primer disco, donde la evolución del grupo y su introspección dentro del género del black metal y su fundamental contribución al mismo comienzan a hacerse patentes.
También son destacables las bandas de thrash metal Destruction y Sodom, ambas procedentes de Alemanía, que en cuyos primeros trabajos a mediados/principios de los años ochenta desarrollaron elementos musicales de notable influencia en el desarrollo y evolución del black metal. Destruction, banda alemana de thrash metal formada en 1982, editó su primer EP Sentence of Death en 1984 con una temática satánica que sentó precedente para la siguiente generación de bandas de los años noventa y principios del siglo XXI.[16] Otra de sus grandes aportaciones al black metal, fue el LP Eternal Devastation de 1986, cuya canción "Curse the Gods" ha sido considerada como uno de los pilares del black metal de la vieja escuela, siendo incluso incluida por parte de Fenriz (batería del grupo noruego Darkthrone), en la compilación Fenriz presents: The Best Of Old School Black Metal en 2004.[17]
Alrededor del globo, más concretamente en Sudámerica, existieron bandas bandas como Sarcófago, Parabellum, y Reencarnación, fueron citadas como fuente de inspiración por el difunto Euronymous, de la banda Mayhem. Los italianos Bulldozer, los canadienses Blasphemy, los japoneses Sabbat y sobre todo, el grupo Estado Unidense VON, aportaron con sus estilos musicales entre el thrash, death y black; y sus letras de corte satánico, los elementos necesarios para el crecimiento del naciente género.[cita requerida



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